Distribución de la Mina y proceso de producción 2017-12-10T13:41:37+00:00

Distribución de la Mina y proceso de producción

El Espacio Minero “María Fernanda” tal y como lo podemos visitar hoy (recibiendo su nombre de una de la diversas explotaciones de hierro de la Vilavella), corresponde al lugar en el que podemos contemplar algunos vestigios de la “Mina Vella”, aunque quedan algunos más en la “Mina Nova”, un centenar de metros más abajo, que no son visitables. Mientras en las demás explotaciones ya han desaparecido, aquí en “María Fernanda” aún es posible visitar los antiguos edificios destinados a cargadores, transformador eléctrico (para iluminar las galerías y dar luz a las herramientas eléctricas) o las casetas de materiales que albergaban herramientas y utensilios de uso diario (como picos, capazos, martillos compresores, etc.), sala del pinche y vestuarios, oficina del encargado, etc.

Además de estas edificaciones situadas junto a la bocamina, estas explotaciones mineras disponían también de unas oficinas “generales” situadas en el número 11 de la calle San Vicente de la Vilavella, además de un gran almacén en la vecina población de Nules de donde se traía material más específico como carburo, viguetas para los raíles o tablones para entibar las galerías, elementos que no se almacenaban en la mina de forma habitual.

En estas minas trabajaban alrededor de 30 operarios en turnos de día y noche, por lo que el trabajo nunca se detenía en la explotación; como podemos imaginar, las condiciones de trabajo eran muy malas (materiales inadecuados, falta de luz, etc.), y las medidas de seguridad escasas (cascos de material blando, mascarillas que no filtraban lo necesario), lo que desembocó en la contracción por parte de los mineros de enfermedades como la neumoconiosis, afección producida por la inhalación de polvo de sustancias minerales (generalmente polvo de sílice) conocida también como silicosis, que por desgracia acabó con la vida de muchos trabajadores.

Trabajadores en la entrada a la Mina Nova

 

Trabajadores en la entrada a la “Mina Nova”
Extraída del libro La Vilavella. Memoria Fotogràfica (1890-1970)

Celebración de la Romería de Santa Bárbara en la Mina (4 de diciembre de 1954)

 

Celebración de la Romería de Santa Bárbara en la Mina (4 de diciembre de 1954)
Extraída del libro La Vilavella. Memoria Fotogràfica (1890-1970)

Para extraer el mineral, se perforaba la roca con la ayuda de un martillo compresor eléctrico, y acto seguido se colocaban en los agujeros de la roca diversos cartuchos explosivos conocidos como “barrenos”, y con su detonación se iba deshaciendo la roca de la montaña. Después de la explosión y de que el humo y el polvo desaparecieran con el concurso de grandes ventiladores, se recogía el producto resultante de la voladura; de este modo, mediante la continua perforación de la montaña se iban creando profundas galerías a veces de varios pisos, en busca de más mineral.

El material, fragmentado por la detonación y en forma ya de pequeñas rocas, se sacaba del interior de la galería en vagonetas de madera que se desplazaban a través de raíles de hierro hasta ir a parar a unas cintas situadas sobre los cargadores, donde se separaba la “ganga” (roca) de la “mena” (parte que contiene mineral), que caía a los camiones a través de las piqueras del cargador. Una vez cargados los camiones, éstos se dirigían a los Altos Hornos de Sagunto donde se procesaba el mineral, mientras la parte desechada se echaba montaña abajo creando grandes escombreras hechas de pequeñas piedras.

 

Altos Hornos de Sagunto.
Foto extraída del blog http://viveelaltopalancia.blogspot.com.es/

En la mina, los diferentes trabajos cotidianos daban lugar a distintos puestos laborales con sus propios nombres; así, estaban los “barreneros” que perforaban la roca, los “vagoneros” que la llevaban al exterior, los “triadores” que separaban el mineral de la roca, los “pinches” que se encargaban de hacer los recados diarios, o los “camioneros” que transportaban el producto. Además, el “sereno” de la localidad era el encargado de velar por la seguridad de la instalación por las noches, cuando el trabajo se realizaba únicamente en el interior de la mina.